La comunidad judía de Madrid impulsa el aprendizaje del Yiddish

20/Dic/2013

Te interesa, España, por Ana Minguella

La comunidad judía de Madrid impulsa el aprendizaje del Yiddish

El pueblo judío habla actualmente cuatro lenguas cuya tipografía es prácticamente común en las cuatro, pero se leen de forma completamente diferente, por lo que no se entienden entre ellos. El Yiddish, al tener elementos comunes a las otras tres, es la lengua vehicular en la que se podrían entender todos.El idioma oficial predominante es el hebreo, lengua oficial del Estado de Israel, junto al árabe y el inglés. Se habla mayormente en Israel.El yiddish es la lengua franca entre las comunidades de judíos askenazíes de Europa Central y del Este. Antes del exterminio judío, era hablada por once millones de personas en todo el mundo. La cultura Yiddish se expresa hoy a través de artes como el canto, el teatro y la literatura y se compone del hebreo, ruso, alemán, polaco, inglés y francés. Por eso es considerada “lengua de fusión”.El judeo-español o ladino es el español antiguo que conservaron los judíos expulsados por el decreto de los Reyes Católicos de 1492 en sus países de destino de la cuenca del Mediterráneo. Actualmente existe también una cultura judeo-española que se expresa a través del canto, del teatro y la literatura. Se compone principalmente del hebreo y el español antiguo.La jaquetía es la lengua franca entre las comunidades de judíos sefardíes del Norte de África. Es una derivación del judeo-español que se compone principalmente del hebreo, el español antiguo y el árabe.El yiddish de Isaac Bashevis Singer al recibir el Premio Nobel de Literatura en el año 1978 “El gran honor que me otorga la academia sueca es a la vez un reconocimiento del yiddish, una lengua de exilio, sin país, sin fronteras, ni respaldada por ningún gobierno. Se encuentran en el alma del yiddish la verdadera alegría, el regocijo por la vida, el anhelo por el Mesías, la paciencia para esperarlo, y un profundo aprecio por la individualidad humana.Hay en el yiddish un humor sutil, un agradecimiento por cada día que se está vivo, por cada migaja de fortuna, por cada encuentro con el amor. El yiddish no es soberbio, ni seguro del triunfo.El yiddish no exige ni lucha, sino que se supera, sobrevive, pasa por las fuerzas de destrucción, sabiendo a la vez que el plan de Dios para la creación está todavía en sus comienzos. El yiddish todavía no ha dicho su última palabra.Están escondidos en el yiddish tesoros que todavía no han sido descubiertos por gran parte del mundo. Es una lengua de mártires y santos, de soñadores y cabalistas, rico en humor y en memorias de las que el hombre no debe olvidarse. En un sentido figurativo, el yiddish es la lengua sagaz y dócil de todos nosotros; el idioma de la humanidad amedrentada y esperanzada.